jueves 2 de julio de 2009

La suma

La maestra miró a Luisito tal y como Torquemada miraría a Mary Poppins.
-Luisito, ¿cuántos son dos más dos?
Nervioso, el niño se retorció las manos por debajo de la mesa.
-¿Siete? –dijo tímidamente.
-¡Oh, qué barbaridad! Salga al encerado, Juan, y demuestre a este niño tonto cómo se hace la suma.
Juan, gordo y prepotente, se levantó. Sin embargo, al primer paso tropezó y se abrió la cabeza.
-¡Vaya! –exclamó la maestra.- Salga usted, Tomás.
Tomás asintió con seguridad, pero al llegar a la pizarra le dio un infarto de miocardio.
-¡Usted, Margarita!
A margarita la atacó de pronto un perro furioso que irrumpió en el aula y se la llevó.
-¡Carlitos!
Carlitos llevaba varias horas dormido y no respondió.
-¡Joaquín!
No estaba.
-¡Leticia!
Era manca.
-¡Ramón!
Era sordo.
-¡Oh, está bien! –gritó la maestra, y se volvió ella misma con la tiza en la mano-. ¡Atiende, Luisito! Dos más dos son…
En ese momento, un balón rompió la ventana y sacudió a la maestra en la cabeza. Al caer ella, su mano dejó impreso en tiza un trazo en el encerado, algo sospechosamente parecido a… un siete.
Lo sabía, pensó Luisito, y se recostó satisfecho, aguardando su futuro.

3 comentarios:

mada4r dijo...

jejejejeje
seguro q al muchacho lefue genial!!!!

10 moro dijo...

Sí, todavía no le ha tocado la lotería, pero está a puntito.

anecdos dijo...

En el futuro, Luisito necesitará mucha terapia para superar su fobia a las sumas tan simples como 2+2.

 
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